Cómo purgar un radiador de zócalo

Los radiadores están diseñados para hacer circular agua caliente por toda tu casa, pero a menudo el aire se introduce en el sistema, creando bolsas que bloquean el flujo. Cuando escuchas ruidos de gorgoteo o notas que el zócalo permanece frío mientras la caldera está encendida, tienes una bolsa de aire. Limpiar estas líneas es una tarea de mantenimiento fundamental que asegura que tu sistema de calefacción funcione a plena eficiencia durante los meses más fríos. Realizar esta tarea requiere mano firme y un poco de paciencia. Si se hace bien, verás un flujo constante de agua caliente saliendo de la válvula de purga, lo que indica que el sistema está presurizado y libre de aire. Es un proceso silencioso y rítmico que restaura el confort en tu espacio vital sin necesidad de intervención profesional.

  1. Desconecta el sistema primero. Apaga el termostato o la fuente de alimentación de tu caldera para detener la bomba de agua. Espera al menos 30 minutos para que el agua deje de circular y el sistema se enfríe.
  2. Encuentra tu válvula de escape. Localiza la válvula de purga en tu unidad de zócalo, generalmente ubicada en un extremo del radiador detrás de la cubierta metálica. Puede que necesites retirar un pequeño panel de acceso para ver la válvula claramente.
  3. Protege tus paredes. Coloca un recipiente pequeño o una toalla doblada directamente debajo de la válvula de purga. Esto atrapará el agua que inevitablemente saldrá una vez que se rompa el sello.
  4. Libera el aire atrapado. Inserta tu llave de radiador o un destornillador de cabeza plana en el tornillo de la válvula. Gíralo lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj aproximadamente media vuelta hasta que escuches el silbido distintivo del aire escapando.
  5. Pasa del aire al agua. Mantén la válvula abierta hasta que el sonido de silbido se detenga y comience a fluir un chorro constante de agua. Cierra la válvula inmediatamente girándola en sentido horario hasta que esté firme.
  6. Equilibra la presión del sistema. Camina hasta tu caldera y verifica el manómetro de presión. Si la presión cayó por debajo de 12-15 PSI, es posible que necesites abrir la válvula de alimentación de agua brevemente para agregar más agua al sistema.