Reparar un grifo de baño que gotea

Un goteo constante de tu grifo del baño no solo es molesto, sino que desperdicia agua y dinero. Ese sonido a las dos de la mañana se vuelve real cuando te das cuenta de que estás pagando por agua que no va a ninguna parte. La buena noticia es que reparar un grifo es una de las reparaciones más sencillas de la casa. El mecanismo es simple, las piezas son baratas y casi seguro que ya tienes las herramientas. Ya sea un grifo de compresión (el tipo con dos manijas), un grifo de bola de una sola manija o un grifo de cartucho, la reparación sigue la misma lógica: encontrar lo que está desgastado, reemplazarlo y probar. La mayoría de las veces, se trata de una arandela de goma agrietada o comprimida por años de uso. A veces es el propio cartucho. De cualquier manera, esta es una reparación con resultados garantizados: resultados rápidos y visibles, y te sentirás competente después.

  1. Cerrar el Agua Primero. Busca debajo del lavabo las válvulas de cierre en las líneas de agua caliente y fría. Gira ambas en sentido horario hasta que se detengan. Abre el grifo para liberar cualquier presión restante en las líneas. Si no puedes encontrar las válvulas de cierre debajo del lavabo, es posible que necesites usar el cierre principal de agua de la casa, que generalmente se encuentra en el sótano o garaje.
  2. Conoce tu Tipo de Grifo. Mira las manijas. Dos manijas separadas (caliente y fría) significan que probablemente tienes un grifo de compresión. Una sola manija que se mueve de lado a lado es un grifo de bola. Una sola manija que se levanta recta es un grifo de cartucho. Esto determina qué piezas necesitarás. Los grifos de cartucho son los más comunes en los baños modernos. Toma una foto del grifo desde el lado y el frente para que puedas comparar piezas en la ferretería si es necesario.
  3. Quita la Manija. Para grifos de una sola manija, busca un pequeño tornillo de fijación debajo de la manija o escondido bajo una tapa decorativa. Quita cualquier tapa con un destornillador plano, luego usa una llave Allen o un destornillador para quitar el tornillo. Tira de la manija recta hacia afuera. Para grifos de dos manijas, haz esto para cada manija individualmente. Guarda el tornillo en un recipiente pequeño para que no desaparezca.
  4. Desenrosca la Tuerca de Empaque. Debajo de la manija verás una tuerca hexagonal (la tuerca de empaque). Usa una llave ajustable o una llave para lavabos para sujetarla y gira en sentido contrario a las agujas del reloj. Puede que necesites girarla varias vueltas completas. Una vez que esté lo suficientemente suelta, generalmente podrás desenroscarla a mano. Esto expone el cartucho o el vástago de la válvula debajo.
  5. Saca el Cartucho Viejo. Para un grifo de cartucho, verás un cartucho de plástico o metal. Usa un extractor de cartuchos (una herramienta de dos puntas) para sujetar el cartucho y tirar hacia arriba. Para un grifo de compresión, desenrosca el vástago girándolo en sentido contrario a las agujas del reloj con un destornillador o una llave para vástagos. Sácalo recto. Colócalo sobre la toalla. Aquí es donde encontrarás la arandela o el anillo tórico desgastado.
  6. Cambia la Pieza Nueva. Para un grifo de compresión, verás una pequeña arandela de goma en la parte inferior del vástago sujeta por un tornillo de latón. Esta arandela es casi seguro la culpable. Reemplázala con una arandela nueva idéntica de tu ferretería. Para un grifo de cartucho, reemplaza todo el cartucho con uno nuevo que coincida con la marca de tu grifo. Inserta el nuevo cartucho recto en el orificio y presiona hacia abajo hasta que encaje. Escucharás un pequeño clic cuando esté correctamente asentado.
  7. Vuelve a Montarlo. Vuelve a colocar la tuerca de empaque y apriétala con la llave hasta que quede ajustada, no excesivamente apretada. Reinstala la manija y aprieta el tornillo de fijación. Desliza cualquier tapa decorativa de nuevo en su lugar. Todo debe estar apretado a mano más un cuarto de vuelta con herramientas. Apretar demasiado causa fugas y dificulta las reparaciones futuras.
  8. Confirma que el Goteo Ha Desaparecido. Gira ambas válvulas de cierre lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj. Abre el grifo completamente para dejar salir el aire de las líneas. Abre y cierra el agua un par de veces, observando si hay goteos en la base del caño y debajo del lavabo. Deja correr el agua durante treinta segundos tanto en caliente como en frío. Si no hay goteos después de cinco minutos de funcionamiento, la reparación funcionó. Comprueba debajo del lavabo una vez más si hay alguna fuga en las conexiones.