Cómo recalafatear tu bañera

La masilla de la bañera es la primera línea de defensa contra los daños por agua, pero a menudo es lo primero que muestra su edad. Cuando ves moho negro, tiras que se despegan o huecos entre la bañera y el azulejo, estás viendo un sistema que ha fallado. Reemplazarla no es solo una cuestión de estética; es para prevenir la putrefacción y los daños ocultos por agua detrás de tus paredes. Bien hecha, una nueva masilla debe verse limpia, uniforme y durar varios años. El secreto no está en la aplicación, sino en la preparación. Si no quitas por completo el material viejo, el nuevo sellador no se adherirá. Tómate tu tiempo durante la fase de eliminación, y encontrarás que aplicar la nueva línea es la parte más fácil del trabajo.

  1. Quitar el sellador viejo. Utiliza una herramienta de eliminación de masilla o un raspador de plástico para despegar el material viejo. Evita las cuchillas de metal si tienes una bañera acrílica o de fibra de vidrio para evitar rayar el acabado.
  2. Fregar y desinfectar. Frota la junta con un cepillo duro y un limpiador abrasivo para eliminar todos los residuos y restos de jabón. Límpiala a fondo con alcohol desnaturalizado o alcohol isopropílico para matar cualquier espora de moho persistente.
  3. Enmarcar tu línea de sellador. Coloca dos tiras de cinta de pintor paralelas a la junta, una en la pared y otra en la bañera. Esto crea un canal limpio y asegura que el ancho de tu línea de sellador sea consistente.
  4. Cortar la boquilla en ángulo correcto. Corta la punta del tubo de masilla en un ángulo de 45 grados. Asegúrate de que la abertura del corte tenga aproximadamente el mismo ancho que la junta que pretendes rellenar.
  5. Aplicar una línea continua. Sostén la pistola de calafateo en un ángulo de 45 grados y arrástrala de manera constante a lo largo de la junta. Aplica una presión uniforme para que el material llene toda la profundidad de la junta.
  6. Suavizar la junta. Pasa un dedo enguantado o una herramienta alisadora sobre la línea de sellador húmeda para presionarla en la junta. Hazlo en un solo movimiento continuo para mantener la línea suave.
  7. Revela tu borde limpio. Retira la cinta de pintor inmediatamente mientras la masilla aún está húmeda. Deja que la masilla cure durante al menos 24 horas antes de usar la ducha.