Desatascar un lavabo de baño obstruido
Los desagües de los lavabos de baño se atascan por el pelo, la acumulación de jabón y los depósitos minerales. El agua se acumula, drena lentamente y luego se detiene por completo. Lo arreglarás tú mismo en menos de una hora usando herramientas que probablemente ya tengas. La clave es empezar de forma sencilla: el desatascador y el desatascador de muelle eliminan nueve de cada diez atascos sin químicos. Si fallan, el calor y el vinagre disuelven la acumulación de forma inofensiva. Los limpiadores químicos son la opción nuclear: funcionan rápido pero debilitan las tuberías con el uso repetido, así que guárdalos para bloqueos rebeldes o llama a un fontanero si no estás seguro de la edad y el material de tus tuberías.
- Atrapa el pelo antes de que llegue al desagüe. Abre el armario debajo del lavabo y localiza la varilla de pivote conectada al mecanismo del tapón. Desenrosca el clip que sujeta la varilla, saca la varilla recta y luego levanta el tapón del desagüe. El pelo y el jabón se enrollan constantemente en esta varilla. Enjuaga el tapón y la varilla bajo agua corriente, luego usa tus dedos o un cepillo de dientes viejo para quitar todo el pelo visible. Vuelve a colocar la varilla y el tapón, luego prueba el desagüe. Muchos atascos terminan aquí.
- Aspira el bloqueo. Llena el lavabo con 10 a 15 cm de agua. Coloca un desatascador de campana sobre la abertura del desagüe, asegurándote de que cubra completamente el agujero. Si tu lavabo tiene un orificio de rebosadero, bloquéalo con un paño húmedo; el aire debe comprimirse para generar succión. Empuja con fuerza y tira hacia arriba rápidamente, repitiendo de 15 a 20 veces sin romper el sello. Deberías sentir resistencia al empujar y oír un sonido de succión cuando el atasco se rompa. Retira el desatascador y deja que el agua drene. Si drena libremente, habrás terminado. Si es lento, repite el uso del desatascador.
- Disuelve la acumulación con calor. Retira el tapón de nuevo. Vierte media taza de bicarbonato de sodio directamente en el desagüe, luego síguelo inmediatamente con una taza de vinagre blanco. La mezcla burbujeará; esto es normal y ayuda a descomponer los depósitos de jabón y minerales. Cubre el desagüe con el tapón o un paño húmedo para mantener la reacción dentro de la tubería. Déjala reposar durante 30 minutos, luego vierte una tetera de agua hirviendo por el desagüe para enjuagar los residuos sueltos. Este método elimina la acumulación rebelde sin químicos.
- Extrae el pelo de las profundidades de la tubería. Retira el tapón. Inserta un desatascador de muelle manual (serpiente de desagüe) en la abertura del desagüe y empújalo hacia adelante mientras giras la manivela. Cuando sientas resistencia, gira con más fuerza; la bobina en el extremo atrapa pelo y residuos. Continúa girando y empujando hasta que sientas que el bloqueo se rompe o hasta que hayas insertado toda la longitud del desatascador. Retira lentamente el desatascador, girando mientras lo extraes. El pelo saldrá enrollado alrededor de la bobina. Repite si es necesario, luego enjuaga con agua caliente.
- Accede al sifón oculto. Coloca un cubo debajo del sifón en "P" (la tubería en forma de U debajo del lavabo). Usa dos llaves inglesas ajustables: una para sujetar el accesorio y otra para girar la tuerca en sentido contrario a las agujas del reloj. Afloja ambos extremos del sifón y extráelo. El agua y los residuos se drenarán en el cubo. Mira dentro del sifón y de la línea de desagüe superior en busca de bloqueos visibles. Una percha de alambre enderezada puede empujar los residuos hacia afuera. Limpia el interior del sifón con un cepillo viejo o un paño, luego vuelve a colocarlo apretando con la mano, y luego aprieta ambas tuercas con tu llave inglesa.
- Sepa cuándo llamar a un profesional. Después de retirar el sifón en "P", mira hacia la línea de desagüe. Si ves agua estancada o residuos, usa tu desatascador manual de nuevo, insertándolo en el desagüe de la pared. Si el atasco está más profundo en la pared, aquí es donde se vuelve necesario el desatascador eléctrico de un fontanero. Si llegas a un bloqueo sólido después de 1.5 a 1.8 metros, detente; el atasco está en la pared o en la línea de alcantarillado.
- Despliega los químicos con cuidado. Si el desatascador, el vinagre, el desatascador de muelle y la extracción del sifón en "P" no han despejado el atasco, un limpiador de desagües químico puede disolver la acumulación rebelde. Sigue las instrucciones del producto exactamente: usa guantes y protección para los ojos, nunca mezcles productos y asegúrate de la ventilación. Vierte la cantidad recomendada, deja que actúe durante el tiempo recomendado, luego enjuaga con agua caliente. Los limpiadores químicos son cáusticos y dañan las tuberías viejas con el uso repetido, así que úsalos con moderación y considera llamar a un fontanero si el atasco regresa.
- Reensambla y verifica. Una vez que el agua drene libremente, vierte agua caliente por el desagüe durante 30 segundos para eliminar los residuos restantes. Vuelve a colocar el sifón en "P" si lo retiraste, apretando las tuercas con la mano primero, luego apretando con una llave inglesa hasta que queden ajustadas; no aprietes demasiado. Vuelve a colocar el tapón y el conjunto de la varilla de pivote. Haz correr agua para confirmar que el desagüe fluye y que el tapón retiene agua. Comprueba debajo del lavabo en busca de fugas donde se conecta el sifón en "P".
- Limpia el orificio de rebosadero. Algunos lavabos tienen un orificio de rebosadero cerca del borde (generalmente en la parte posterior o lateral). Este orificio puede acumular pelo y residuos, ralentizando el drenaje incluso después de limpiar el atasco principal. Usa un cepillo delgado o una percha de alambre enderezada para limpiar el interior del orificio de rebosadero. Haz correr agua caliente por él para enjuagar los residuos. Un orificio de rebosadero limpio mejora el drenaje general.
- Detén los atascos antes de que comiencen. Instala una rejilla de desagüe de malla simple en el lavabo. Estas cuestan de 2 a 5 $ y atrapan el pelo antes de que entre en la tubería. Limpia la rejilla semanalmente vaciándola en la basura y luego enjuagándola. Este único paso reduce los atascos en un 80 por ciento. Para protección adicional, los tratamientos mensuales de bicarbonato de sodio y vinagre (el mismo proceso anterior) mantienen las tuberías libres de acumulación de jabón.