Cómo quitar alfombras de pared a pared
Quitar alfombras viejas es el clásico proyecto de fin de semana que ofrece resultados inmediatos y de alto impacto. Ya sea que estés preparándote para instalar suelos de madera o simplemente recuperando el carácter de un suelo original, el proceso es sencillo pero físicamente exigente. Se trata menos de delicadeza y más de manejar el volumen de materiales viejos. Bien hecho, este proceso deja tu contrapiso limpio y listo para su próxima vida, con todas las grapas retiradas y el perímetro libre de escombros. Tómate tu tiempo con los bordes para evitar dañar tus rodapiés, y usa un par de guantes de alta resistencia durante todo el proceso para proteger tus manos del reverso de la alfombra y los clavos de las tiras de grapas.
- Corta en tiras manejables. Usa un cúter afilado para cortar la alfombra en tiras largas de 1 metro de ancho. Empuja la hoja lo suficientemente profundo para cortar el reverso, trabajando en líneas rectas para facilitar el enrollado.
- Saca los rollos pesados. Empezando por una esquina, levanta las tiras de alfombra y enróllalas apretadamente. Usa cinta adhesiva para asegurar cada rollo para que no se desenrolle mientras lo sacas de la habitación.
- Quita el material de soporte. Enrolla el acolchado de espuma o fieltro que está debajo. La mayoría del acolchado estará grapado o pegado; tira con firmeza pero mantén la palanca baja para evitar astillar el contrapiso.
- Saca las tiras del perímetro. Usa una palanca para levantar las tiras de grapas clavadas a lo largo del perímetro de la habitación. Coloca la palanca directamente debajo de los clavos para sacarlos sin dañar los rodapiés.
- Retira cada grapa. Usa un destornillador de cabeza plana o un extractor de grapas para quitar los miles de grapas restantes del contrapiso. Esto es tedioso, pero esencial para un suelo acabado liso.
- Aspira hasta el contrapiso. Aspira a fondo todo el contrapiso con una aspiradora de taller para eliminar polvo, suciedad y escombros. Inspecciona el contrapiso en busca de podredumbre o secciones sueltas que necesiten reparación antes de pasar a un nuevo suelo.