Cómo reparar una puerta plegable de armario que no cierra
Las puertas plegables que no cierran suelen tener problemas con las bisagras, rieles o alineación. La mayoría se solucionan ajustando los pivotes superiores e inferiores.
- Inspecciona el riel superior. Examina el riel donde corre la puerta en la parte superior del marco. Limpia cualquier suciedad, polvo o residuos que puedan estar obstruyendo el movimiento. Verifica que el riel esté bien fijado al marco y no se haya soltado ningún tornillo.
- Revisa los pivotes superior e inferior. Los pivotes son los puntos de giro de la puerta. El superior debe estar correctamente insertado en el riel y el inferior en su receptáculo en el suelo. Si alguno se ha salido de su lugar, vuelve a colocarlo presionando firmemente.
- Ajusta la altura de la puerta. Si la puerta roza contra el suelo o no llega al riel superior, ajusta el pivote inferior. La mayoría tienen un tornillo de ajuste que permite subir o bajar la puerta girándolo en sentido horario o antihorario.
- Alinea la puerta horizontalmente. Si la puerta no se alinea correctamente con el marco, ajusta el pivote superior moviendo la puerta hacia adelante o atrás en el riel. Algunos rieles tienen tornillos de ajuste lateral para facilitar esta tarea.
- Lubrica las bisagras centrales. Aplica unas gotas de aceite lubricante en las bisagras que conectan los paneles de la puerta plegable. Esto permitirá que se doblen suavemente sin resistencia que impida el cierre completo.
- Verifica el pestillo o imán. Si la puerta se cierra pero no se mantiene cerrada, revisa el mecanismo de cierre. Limpia el pestillo magnético o mecánico y asegúrate de que esté bien alineado con su contraparte en el marco.
- Prueba el funcionamiento. Abre y cierra la puerta varias veces para verificar que el movimiento sea suave y que cierre completamente. Haz pequeños ajustes adicionales si es necesario hasta lograr el funcionamiento perfecto.