Cómo reparar una puerta que se atasca con la humedad

Las puertas se atascan en época húmeda porque la madera se expande. La solución es lijar las zonas de contacto y aplicar sellador para evitar que absorba humedad.

  1. Identifica dónde roza la puerta. Cierra la puerta lentamente y observa dónde hace resistencia. Marca con lápiz las zonas donde la puerta toca el marco. También revisa si roza en la parte superior, inferior o en los laterales. Estas marcas te mostrarán exactamente dónde necesitas trabajar.
  2. Desmonta la puerta. Retira los pasadores de las bisagras con un martillo y un punzón, empezando por la bisagra inferior. Pide ayuda a alguien para sostener la puerta mientras sacas el último pasador. Coloca la puerta sobre dos caballetes o apóyala contra una pared de forma segura.
  3. Lija las zonas marcadas. Usa papel de lija de grano 120 para eliminar la madera de las zonas que rozan. Lija siguiendo la dirección de la veta, aplicando presión uniforme. Retira solo la cantidad necesaria - prueba montando la puerta varias veces hasta que cierre sin resistencia.
  4. Sella la madera expuesta. Limpia el polvo de lijado con un trapo húmedo y deja secar. Aplica una capa de sellador o imprimante en todas las zonas lijadas para evitar que la madera vuelva a absorber humedad. Deja secar según las indicaciones del fabricante.
  5. Aplica pintura o barniz. Una vez seco el sellador, aplica pintura o barniz que coincida con el acabado original de la puerta. Usa una brocha pequeña para las zonas lijadas y difumina bien los bordes para que no se note la reparación.
  6. Vuelve a montar la puerta. Cuando la pintura esté completamente seca, vuelve a colocar la puerta en su lugar. Inserta los pasadores de las bisagras empezando por la superior. Prueba que la puerta abra y cierre suavemente sin atascos.