Reparar un quemador de gas que no se enciende
Los quemadores de gas fallan al encenderse por razones predecibles, y casi todas ellas se pueden arreglar sin llamar a un técnico. El sistema de encendido de una estufa es simple: la electricidad salta una pequeña brecha para crear una chispa, esa chispa enciende el gas. Cuando no funciona, algo está bloqueando una de esas tres cosas: la chispa en sí, la brecha o el flujo de gas. Sabrás que un quemador vale la pena arreglar en el momento en que huelas gas y oigas el clic pero no veas llama; esa es tu señal para dejar de intentarlo y empezar a solucionar problemas. La buena noticia es que el culpable más común, un puerto de quemador obstruido, está justo delante de ti y tarda minutos en limpiarse. Lo que parece roto a menudo solo necesita limpieza.
- Enfría antes de diagnosticar. Gira la perilla completamente a la posición de apagado. Espera al menos 2 minutos para que la tapa del quemador y las rejillas se enfríen lo suficiente como para tocarlas. No procedas con la estufa caliente; corres riesgo de quemaduras y el diagnóstico del problema no será confiable porque el calor afecta las conexiones eléctricas.
- Encuentra las obstrucciones ocultas. Levanta la tapa del quemador (la pieza redonda de metal o porcelana que se asienta sobre la rejilla). Mira la parte inferior donde están los pequeños puertos: estos son los agujeros diminutos por donde fluye el gas. Comida, grasa y depósitos minerales bloquean comúnmente estos puertos. Busca decoloración, acumulación costrosa o partículas visibles. También revisa el electrodo de chispa (una varilla delgada de metal o una protuberancia cerca de la base del quemador) en busca de humedad o acumulación.
- Destapa cada puerto. Toma un palillo limpio o el extremo de ojo de una aguja de coser e insértalo suavemente en cada agujero del puerto. Usa solo una presión suave; estás eliminando residuos, no agrandando el agujero. Trabaja alrededor de todos los puertos visibles. Limpia cualquier residuo suelto con un paño seco. Si los puertos están muy incrustados, primero remoja la tapa en agua caliente mezclada con unas gotas de jabón para platos durante 10 minutos, luego limpia de nuevo con el palillo.
- Seca el encendedor. Localiza el electrodo del encendedor, que es una varilla delgada de metal o un pequeño pasador con punta de cerámica en la base del ensamblaje del quemador. Límpialo suavemente con un paño limpio y seco. Si parece húmedo o tiene corrosión visible, límpialo varias veces. No uses agua; la humedad es a menudo el problema. Si la corrosión es severa (acumulación costrosa verde o blanca), usa una goma de borrar de lápiz para frotar suavemente el electrodo y luego límpialo con un paño seco.
- Alinea todo perfectamente. Coloca la tapa del quemador en su lugar, alineando cualquier pasador o pin de posicionamiento. Asegúrate de que quede al ras y nivelada. Devuelve la rejilla de cocción a su posición normal. No fuerces nada; si la tapa no encaja fácilmente, levántala y reposiciónala.
- Escucha el clic. Gira la perilla del quemador a la posición de encendido y escucha atentamente. Deberías oír un clic rápido (típicamente de 3 a 5 clics por segundo) y ver una pequeña chispa en el electrodo. Si ves chispa y oyes clic pero no hay llama, es posible que los puertos del quemador sigan obstruidos; repite el paso 3. Si no ves chispa y no oyes clic, el problema es eléctrico y debes revisar las conexiones.
- Reasienta todas las conexiones. Si el encendedor no produce ninguna chispa, localiza el módulo de encendido (generalmente una pequeña caja con cables que salen de ella, ubicada debajo o detrás de la estufa). Sigue el cable de tu quemador hasta el módulo. Busca conectores sueltos, corrosión en los pines del conector o un cable que se haya desconectado. Empuja suavemente cualquier conector suelto firmemente en su lugar hasta que haga clic. No fuerces nada, pero una conexión suelta es la segunda causa más común de falla total del encendido.
- Desaloja cada gota. Si la tapa del quemador o el área alrededor del electrodo de chispa parece húmeda o mojada, usa un secador de pelo a baja temperatura sostenido a 15 cm de distancia. Seca el electrodo, el interior de la tapa del quemador y el área inmediata alrededor del encendedor durante 30 segundos. Esto es especialmente importante en climas húmedos o después de un derrame. Espera 5 minutos y luego prueba de nuevo.
- Confirma que la reparación funciona. Gira la perilla del quemador a fuego medio (no alto). El encendido debería hacer chispa e iluminarse inmediatamente. Deja el quemador encendido durante 10 segundos para confirmar que la llama se mantiene estable. Si se enciende y se mantiene, la reparación está completa. Si aún falla al encenderse o la chispa se detiene después del clic inicial, el módulo de encendido o la válvula de gas en sí pueden estar defectuosos y necesitarán ser reemplazados.