Cómo reparar una encimera de laminado dañada

Las encimeras son las superficies que más trabajan en tu hogar y, con el tiempo, lo demuestran. Ya sea una astilla de una olla pesada de hierro fundido o un arañazo profundo por un desliz de cuchillo, el daño en una superficie de laminado es inevitable con el tiempo. No necesitas reemplazar toda la tabla para devolverle la vida a la cocina; una reparación enfocada puede hacer que la superficie parezca casi nueva de nuevo. El éxito en este proyecto radica en la coincidencia del color y la paciencia que aportas al proceso de curado. Hacerlo bien significa resistir el impulso de rellenar en exceso el hueco y confiar en el proceso de lijado para integrar perfectamente la reparación en el acabado circundante. Una vez curada, una reparación bien ejecutada es casi invisible al ojo y suave al tacto.

  1. Limpia la superficie. Limpia el área a fondo con alcohol isopropílico para eliminar grasa, cera o residuos de comida. Asegúrate de que la zona dañada esté completamente seca antes de pasar al siguiente paso.
  2. Protege lo que rodea. Aplica cinta de pintor alrededor de los bordes del arañazo o astilla. Deja solo el área dañada expuesta para proteger el acabado circundante del exceso de masilla.
  3. Encuentra tu tono perfecto. Selecciona una pasta de reparación de laminado que coincida con el color de tu encimera. Si no encuentras una coincidencia exacta, mezcla dos colores en un trozo de plástico de desecho hasta que el tono sea perfecto.
  4. Rellena firmemente y sobresaliendo. Usa una espátula de plástico pequeña o un palillo para presionar la pasta en el daño. Sobrellena ligeramente para que cree un pequeño montículo, ya que la masilla se encogerá un poco al secarse.
  5. Lija hasta que quede liso y sin costuras. Una vez que la masilla se haya curado según las instrucciones del paquete, usa un bloque de lijado de grano fino para nivelar el montículo. Lija con movimientos ligeros y circulares hasta que la superficie quede al ras con el laminado.
  6. Restaura el brillo de fábrica. Aplica una pequeña cantidad de laca transparente o el sellador específico incluido en tu kit sobre la reparación para restaurar el brillo. Deja que se seque completamente antes de limpiar la encimera.