Cambiar la línea de suministro del lavavajillas
La línea de suministro del lavavajillas es ese tubo flexible que conecta la válvula de agua debajo del fregadero con el electrodoméstico. Con el tiempo, las conexiones se aflojan, el metal trenzado se oxida o simplemente decides actualizarla durante una remodelación. Es una de esas reparaciones que parece más complicada de lo que realmente es porque implica agua a presión, pero la verdad es directa: cierras, desconectas, conectas, abres. Toda la operación toma menos de una hora. La clave está en trabajar limpio y ajustar correctamente sin forzar. Una línea nueva elimina ese goteo persistente que mancha el gabinete, y si vas a cambiarla, vale la pena invertir en una de acero inoxidable trenzado con conectores de compresión de buena calidad. Las líneas baratas de plástico reforzado funcionan, pero las de acero duran el doble y resisten mejor la presión constante. Trabaja con luz directa bajo el fregadero y ten toallas a mano porque siempre queda agua residual en la línea vieja.
- Cierra el suministro de agua. Localiza la válvula de cierre del lavavajillas debajo del fregadero, generalmente cerca de la válvula de agua caliente. Gírala completamente hacia la derecha hasta que pare. Si no hay válvula dedicada, cierra la válvula principal de agua de la casa. Abre el grifo del fregadero brevemente para liberar la presión en las tuberías.
- Desconecta la línea vieja del lavavajillas. Abre la puerta del lavavajillas y retira el panel inferior para acceder a las conexiones. La línea de suministro entra por el lado izquierdo o centro, conectada con una tuerca de compresión. Usa una llave ajustable para aflojar la tuerca girando hacia la izquierda. Ten un trapo o recipiente pequeño listo porque saldrá agua residual.
- Retira la línea desde la válvula. Debajo del fregadero, localiza donde la línea vieja se conecta a la válvula angular o T de suministro. Afloja la tuerca de compresión con una llave. Si la conexión está oxidada o pegada, aplica penetrante y espera cinco minutos antes de forzar. Retira completamente la línea vieja y limpia cualquier residuo de las roscas con un trapo.
- Prepara la línea nueva. Saca la línea nueva del empaque y extiéndela para eliminar dobleces. Verifica que los conectores tengan las arandelas de goma intactas en ambos extremos. Aplica dos o tres vueltas de cinta de teflón en sentido horario sobre las roscas macho de la válvula de suministro, sin cubrir el primer hilo.
- Conecta la línea a la válvula. Enrosca la tuerca del extremo de la línea en la válvula de suministro debajo del fregadero. Aprieta primero con la mano hasta que haga tope firme, luego usa la llave ajustable para dar tres cuartos de vuelta adicionales. No aprietes excesivamente o aplastarás la arandela interna.
- Conecta el otro extremo al lavavajillas. Pasa la línea por el gabinete hacia la entrada del lavavajillas. Alinea la tuerca de compresión con la rosca de entrada y enrosca a mano. Una vez ajustada manualmente, usa la llave para dar media vuelta adicional. Asegúrate de que la línea no esté retorcida ni presionada contra bordes afilados del gabinete.
- Abre el agua y verifica fugas. Abre lentamente la válvula de suministro girando hacia la izquierda. Observa ambas conexiones mientras el agua llena la línea. Verifica que no haya gotas en las tuercas ni humedad alrededor de las roscas. Si detectas goteo, cierra el agua, afloja un cuarto de vuelta y vuelve a apretar con cinta de teflón fresca.
- Prueba el lavavajillas. Cierra la puerta del lavavajillas y ejecuta un ciclo de enjuague corto para verificar el flujo de agua. Observa debajo del fregadero durante los primeros minutos del ciclo. Una vez confirmado que todo funciona sin fugas, reinstala el panel inferior del lavavajillas y limpia cualquier derrame en el gabinete.