Cómo salvar plantas con exceso de riego

Retira la planta del tiesto, corta las raíces podridas, deja secar el cepellón y replanta en sustrato fresco con buen drenaje.

  1. Detecta los síntomas del exceso de riego. Observa si las hojas están amarillas o marchitas, si hay moho en la superficie del sustrato, o si la tierra permanece húmeda varios días después del riego. El mal olor procedente del tiesto también indica putrefacción de raíces por encharcamiento.
  2. Retira la planta del recipiente. Saca con cuidado la planta de su maceta inclinándola ligeramente y golpeando suavemente los bordes. Si está muy adherida, presiona los laterales del tiesto plástico o usa una paleta para despegar la tierra de las paredes.
  3. Examina y limpia el sistema radicular. Sacude suavemente el exceso de tierra húmeda de las raíces. Las raíces sanas deben ser firmes y de color claro. Corta con tijeras desinfectadas todas las raíces oscuras, blandas o que desprendan mal olor, ya que están podridas.
  4. Deja secar el cepellón. Coloca la planta sobre papel de periódico o toallas en un lugar ventilado pero sin sol directo durante 2-4 horas. Esto permite que las raíces se sequen superficialmente y que los cortes realizados cicatricen antes de la replantación.
  5. Prepara el nuevo sustrato. Mezcla tierra universal con perlita o arena gruesa en proporción 3:1 para mejorar el drenaje. Si no tienes perlita, añade gravilla pequeña o trozos de corteza. El objetivo es crear un sustrato que drene bien pero conserve algo de humedad.
  6. Replanta con drenaje adecuado. Coloca una capa de gravilla o trozos de cerámica en el fondo del tiesto limpio. Añade parte del sustrato nuevo, sitúa la planta a la misma profundidad que antes y completa con más tierra. Presiona ligeramente sin compactar en exceso.
  7. Establece un nuevo régimen de riego. Riega muy poco la primera vez, solo para asentar la tierra. Después, espera a que la superficie del sustrato esté seca antes del siguiente riego. Introduce el dedo 2-3 cm en la tierra para comprobar la humedad interior antes de decidir si regar.