Cómo preparar tus grifos exteriores para el invierno

Las heladas son el enemigo silencioso de la plomería de tu hogar, y el grifo exterior es el punto de entrada más vulnerable. Cuando el agua dentro de una tubería se congela, se expande con suficiente fuerza para agrietar el cobre o dividir el PVC, lo que lleva a una inundación catastrófica en el sótano tan pronto como llega la primavera y el hielo se derrite. Preparar para el invierno no se trata solo de cubrir el grifo; se trata de eliminar físicamente la amenaza del agua estancada. Hecho correctamente, este proceso garantiza que tu plomería exterior permanezca segura durante los meses más fríos. Al aislar la línea de suministro y evacuar el agua residual, creas un entorno seco y seguro que no cederá cuando el termómetro caiga por debajo de cero. Esta es una tarea que toma veinte minutos en otoño pero te ahorra miles en reparaciones por daños por agua.

  1. Encuentra tu interruptor de agua. Encuentra la válvula de cierre interior de tu grifo exterior, generalmente ubicada en el sótano, espacio de acceso o cuarto de servicio directamente detrás de donde el grifo entra en la pared. Asegúrate de que la válvula esté completamente cerrada.
  2. Retira todas las mangueras primero. Retira todas las mangueras conectadas a los grifos exteriores y guárdalas adentro para la temporada. El agua atrapada en una manguera enrollada puede regresar al grifo y congelarse, frustrando tus esfuerzos de invernaje.
  3. Purga toda el agua estancada. Regresa adentro y abre la tapa de purga en la válvula de cierre si la tiene, o simplemente abre el grifo exterior al máximo. Esto permite que el aire entre en la línea para que el agua atrapada entre la válvula y el grifo pueda drenar por completo.
  4. Sella herméticamente. Una vez que el agua haya dejado de gotear del grifo exterior, gira la manija de nuevo a la posición cerrada. Quieres que el grifo esté sellado de escombros e insectos exteriores, pero vacío de líquido.
  5. Protege tu grifo ahora. Coloca una cubierta aislante de espuma o plástico duro sobre el grifo exterior y asegúrala según las instrucciones del fabricante. Estas cubiertas brindan una capa adicional de protección térmica contra el enfriamiento directo por el viento.
  6. Bloquea y etiqueta. Verifica dos veces que la válvula de cierre interior esté completamente cerrada y que la tapa de purga esté bien apretada. Ahora estás protegido hasta que haya pasado el peligro de heladas en la primavera.