Cómo Purgar Tus Radiadores
Los radiadores son la columna vertebral de los sistemas de calefacción antiguos, pero son notorios por atrapar burbujas de aire que impiden la correcta circulación del agua caliente. Si tu radiador está frío en la parte superior pero caliente en la inferior, o si escuchas un persistente gorgoteo proveniente de las tuberías, es hora de realizar una purga. Esta sencilla tarea de mantenimiento expulsa ese aire atrapado, permitiendo que el sistema se llene completamente de agua caliente. Haciéndolo bien, este proyecto es un trabajo de cinco minutos que mejora notablemente el confort de una habitación y reduce tus facturas de energía al forzar a tu caldera a trabajar menos. Básicamente, estás reiniciando la eficiencia de circulación de la unidad. El proceso es sencillo, pero requiere una mano cuidadosa para asegurarte de no liberar demasiada agua o quemarte con vapor a presión.
- Apaga el calor primero. Apaga completamente tu sistema de calefacción central y espera a que los radiadores se enfríen. Si la bomba está funcionando, seguirá haciendo circular burbujas de aire, lo que hará imposible purgar el sistema eficazmente.
- Encuentra la llave cuadrada. Busca la válvula de purga en la esquina superior del radiador. Suele ser un pequeño pasador metálico cuadrado dentro de una carcasa circular, situado en el lado opuesto de la válvula termostática.
- Protege tus paredes ahora. Coloca un trapo o una toalla vieja directamente debajo de la válvula de purga para recoger cualquier agua que se escape. Sostén un recipiente pequeño contra la pared justo debajo de la válvula para recoger derrames mayores.
- Libera el aire atrapado. Inserta la llave del radiador en el pasador cuadrado y gírala lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj. Deberías escuchar un silbido distintivo mientras el aire atrapado escapa de la unidad.
- Ciérrala herméticamente. Tan pronto como el silbido se detenga y comience a salir un chorro constante de agua, aprieta la válvula en el sentido de las agujas del reloj inmediatamente. No aprietes demasiado, ya que podrías dañar las roscas o el sello.
- Restaura la presión del sistema. Ve a tu caldera y revisa el manómetro de presión. Purgar los radiadores puede disminuir la presión del sistema, por lo que es posible que necesites rellenarlo usando el purgador hasta que alcance la zona verde.