Cómo perfilar un parterre de flores

EL PERFILADO es la línea secreta que separa un jardín descuidado de un paisaje cuidado profesionalmente. Al cortar una zanja profunda y distintiva en el borde de tu mantillo y césped, evitas que las raíces de la hierba invadan tus parterres y, al mismo tiempo, proporcionas al ojo un lugar claro donde descansar. Es la forma más eficaz de hacer que tu jardín luzca terminado sin gastar una fortuna. Un trabajo bien hecho requiere consistencia y un compromiso con la profundidad de la zanja. No te preocupes por ser perfectamente recto; una curva suave y fluida a menudo se ve más natural en un paisaje residencial que una línea rígida y recta de máquina. Mantén la pared de tu parterre vertical para detener la erosión del suelo y evitar que la hierba encuentre un puente de regreso a tu jardín.

  1. Dibuja el borde de tu jardín. Coloca una manguera de jardín a lo largo del borde de tu parterre para que sirva de guía para tus curvas. Ajusta la manguera hasta que la forma parezca orgánica y fluya de forma natural con el resto de tu jardín.
  2. Marca la línea limpiamente. Usa una bordadora de media luna para cortar recto en la hierba a lo largo del exterior de tu guía de manguera. Empuja la herramienta en el césped con el pie hasta que llegues a la transición del suelo.
  3. Excava la zanja. Aleja tu bordadora unos siete centímetros de tu primer corte y excava en ángulo para llegar al fondo del primer corte. Saca la tira de césped y sacude cualquier tierra suelta.
  4. Nivela el fondo de la zanja. Usa una pala de punta plana para raspar el fondo de la zanja hasta que esté nivelado. Asegúrate de que el fondo tenga unos siete centímetros de profundidad para proporcionar suficiente barrera para detener el crecimiento de las raíces.
  5. Pule la transición. Usa una paleta de mano o tus manos enguantadas para retirar cualquier residuo suelto restante del área del parterre. Asegúrate de que la transición entre el césped y el mantillo sea nítida y libre de grumos de hierba suelta.
  6. Sella con mantillo. Extiende una capa de dos pulgadas (aproximadamente 5 cm) de mantillo fresco hasta el borde de tu nueva zanja. No llenes en exceso; el mantillo debe permanecer ligeramente por debajo del nivel del césped para evitar que se desprenda.