Construcción de una cama de cultivo elevada
Tierra buena es más valiosa que el espacio donde la pongas. Una cama elevada resuelve el problema fundamental de la jardinería en casa: control total sobre el suelo sin importar lo que tengas debajo. Arcilla pesada, tierra compactada, raíces de árboles, o simplemente un patio de concreto, todo se vuelve irrelevante cuando construyes hacia arriba en lugar de cavar hacia abajo. La construcción toma medio día. El marco básico es carpintería simple: cuatro tablas formando un rectángulo, esquinas reforzadas, altura suficiente para que las raíces respiren. Lo que importa no es la perfección de los cortes sino la durabilidad de los materiales y la calidad de la tierra que pongas dentro. Una cama bien construida produce durante una década o más, mejorando cada temporada a medida que la tierra se enriquece.
- Selecciona y nivela la ubicación. Elige un área con mínimo seis horas de sol directo. Marca un rectángulo de 4 por 8 pies con estacas y cordel. Retira el césped en esa área cortando con pala a 2 pulgadas de profundidad, o simplemente coloca cartón sobre el césped existente para suprimirlo. Nivela el área con un rastrillo, removiendo montículos altos y rellenando depresiones evidentes.
- Corta la madera para el marco. Corta dos tablas de 8 pies para los lados largos, déjalas completas. Corta dos tablas a 45 pulgadas para los lados cortos, restando el grosor de dos tablas del ancho total de 48 pulgadas. Si construyes con doble altura, corta juegos duplicados de cada medida. Marca cada pieza con lápiz según su posición.
- Ensambla el primer nivel. Coloca las cuatro tablas formando el rectángulo sobre la superficie nivelada. En cada esquina, une las tablas perpendicularmente con tres tornillos de 3 pulgadas, perforando previamente para evitar rajaduras. Trabaja en diagonal, asegurando dos esquinas opuestas primero, luego las otras dos. Verifica que las diagonales midan igual para confirmar que el marco es cuadrado.
- Instala refuerzos en esquinas. Corta cuatro postes de 4x4 a 12 pulgadas de largo. Coloca uno en cada esquina interior del marco, al ras con las tablas superiores. Atornilla cada poste al marco desde ambos lados con dos tornillos por tabla. Estos postes anclan la estructura y facilitan apilar un segundo nivel si lo deseas.
- Agrega el segundo nivel si aplica. Para camas de doble altura, coloca el segundo juego de tablas sobre el primero, alineando las esquinas. Atornilla las tablas superiores a los postes de esquina con tres tornillos por esquina. Añade un tornillo adicional uniendo las tablas superior e inferior en el centro de cada lado largo para evitar pandeo.
- Coloca tela de malla en el fondo. Voltea la cama ensamblada boca abajo. Grapa tela metálica de malla fina cubriendo todo el fondo, traslapando los bordes 4 pulgadas. Usa grapas de corona ancha cada 6 pulgadas alrededor del perímetro. Recorta el exceso de malla dejando media pulgada de borde. Regresa la cama a su posición correcta.
- Llena con mezcla de tierra. Combina partes iguales de tierra vegetal, composta terminada, y turba o fibra de coco en carretillas antes de llenar. Vierte la mezcla dentro de la cama en capas, regando ligeramente cada capa de 4 pulgadas para asentar sin compactar. Llena hasta 2 pulgadas del borde superior, dejando espacio para mulch después de plantar.
- Riega profundamente y asienta. Riega la cama completa lentamente durante 20 minutos, permitiendo que el agua penetre hasta el fondo. La tierra se asentará varias pulgadas. Agrega más mezcla en áreas hundidas hasta nivelar nuevamente. Deja reposar la cama 48 horas antes de plantar para que la tierra se estabilice completamente.