Cómo cultivar espinacas en casa paso a paso
Las espinacas son fáciles de cultivar en casa y se pueden plantar en macetas o directamente en el suelo durante las estaciones frescas del año.
- Prepara el terreno o las macetas. Las espinacas necesitan suelo bien drenado y rico en nutrientes. Si plantas en macetas, usa recipientes de al menos 20 cm de profundidad con agujeros de drenaje. Mezcla tierra de jardín con compost o humus de lombriz. Para plantación directa, afloja la tierra a 25 cm de profundidad y añade materia orgánica.
- Elige el momento adecuado para sembrar. Las espinacas crecen mejor en clima fresco. Siembra en otoño, invierno o principios de primavera cuando las temperaturas están entre 10°C y 20°C. Evita sembrar en pleno verano porque el calor hace que las plantas produzcan flores prematuramente.
- Siembra las semillas correctamente. Haz surcos de 1 cm de profundidad espaciados a 15 cm entre sí. Coloca las semillas cada 5 cm dentro del surco y cúbrelas ligeramente con tierra. Riega suavemente con un atomizador para no desplazar las semillas. La germinación ocurre en 7 a 14 días.
- Mantén el riego constante. Las espinacas necesitan humedad constante pero no encharcamiento. Riega cuando la superficie del suelo esté seca al tacto. En verano riega por las mañanas temprano o al atardecer. En invierno reduce la frecuencia pero no dejes que el suelo se seque completamente.
- Realiza el aclareo y cuidados. Cuando las plántulas tengan 5 cm de altura, elimina las más débiles dejando una planta cada 10 cm. Esto permite que las plantas restantes se desarrollen mejor. Aplica fertilizante líquido diluido cada 15 días y mantén el área libre de malezas.
- Cosecha las hojas en el momento justo. Las espinacas están listas para cosechar entre 40 y 60 días después de la siembra. Corta las hojas exteriores cuando tengan entre 8 y 15 cm de largo, dejando el centro para que siga creciendo. Cosecha por la mañana cuando las hojas están más crujientes y llenas de agua.