Cómo cuidar un árbol recién plantado
Un árbol recién plantado necesita riego constante, protección del viento y sol excesivo, y monitoreo regular durante sus primeros dos años para establecer raíces fuertes.
- Riega profundamente pero con frecuencia moderada. Durante las primeras dos semanas, riega cada dos días aplicando agua lentamente alrededor de la base del tronco. Usa una manguera con rociador suave o regadera para que el agua penetre profundamente en el suelo. El objetivo es mantener la tierra húmeda pero no encharcada. Después de las primeras dos semanas, reduce el riego a dos veces por semana, aumentando la cantidad de agua cada vez.
- Aplica una capa de mantillo orgánico. Extiende una capa de 5-8 centímetros de mantillo orgánico como corteza triturada, hojas secas o composta alrededor del árbol, manteniendo un espacio de 10 centímetros entre el mantillo y el tronco. El mantillo conserva la humedad, regula la temperatura del suelo y previene el crecimiento de maleza. Reemplaza el mantillo cada año para mantener sus beneficios.
- Instala soporte temporal si es necesario. Si el árbol mide más de 2 metros o está en una zona ventosa, instala dos o tres estacas alrededor del árbol a una distancia de 60 centímetros del tronco. Usa amarres suaves como tela o goma para conectar el tronco a las estacas, permitiendo algo de movimiento natural. Retira los soportes después de un año para que el árbol desarrolle resistencia propia.
- Protege contra plagas y animales. Coloca una malla protectora o guarda-árboles alrededor del tronco para evitar daños por roedores, conejos o ciervos. La protección debe tener al menos 60 centímetros de altura y estar separada del tronco por 5 centímetros. Revisa mensualmente que no haya insectos dañinos o signos de enfermedad en las hojas y corteza.
- Fertiliza moderadamente el segundo año. Durante el primer año, evita fertilizar para no quemar las raíces nuevas. En el segundo año, aplica un fertilizante balanceado de liberación lenta al inicio de la primavera, siguiendo las instrucciones del fabricante según el tamaño del árbol. Esparce el fertilizante en un círculo amplio alrededor del árbol, no solo cerca del tronco.
- Realiza podas de formación ligeras. Durante los primeros años, limita la poda solo a ramas muertas, dañadas o que se crucen entre sí. Usa herramientas limpias y afiladas para hacer cortes limpios. Evita podar más del 25% de las ramas en un año. La mejor época para podar es durante el período de dormancia, típicamente en invierno antes de que broten las hojas nuevas.