Cómo dividir plantas perennes para multiplicar tu jardín
Dividir plantas perennes consiste en separar las raíces de plantas maduras para crear nuevas plantas, generalmente en primavera u otoño cuando están inactivas.
- Prepara el terreno y herramientas. Riega bien la planta 24 horas antes de dividirla para que la tierra esté húmeda pero no encharcada. Prepara las nuevas ubicaciones cavando hoyos del tamaño adecuado y mejorando la tierra con compost. Ten listos una pala filosa, un cuchillo de jardín esterilizado, y recipientes con agua para mantener las raíces húmedas.
- Extrae la planta del suelo. Cava alrededor de la planta formando un círculo de 15-20 cm del tallo principal. Profundiza hasta encontrar la mayoría de las raíces, generalmente entre 20-30 cm. Levanta cuidadosamente toda la masa de raíces con la pala, manteniendo la mayor cantidad de tierra posible adherida.
- Limpia y examina las raíces. Sacude suavemente el exceso de tierra para ver claramente la estructura de raíces. Examina la planta buscando secciones naturales donde se pueda dividir, identificando brotes o coronas separadas. Retira cualquier raíz muerta, dañada o podrida con el cuchillo esterilizado.
- Divide la planta en secciones. Separa la planta con las manos siguiendo las divisiones naturales, o usa el cuchillo para cortar secciones que tengan al menos 3-5 brotes y un sistema de raíces saludable. Cada división debe tener tanto raíces como parte aérea. Sumerge inmediatamente las raíces cortadas en agua.
- Planta las nuevas divisiones. Planta cada división a la misma profundidad que tenía la planta original. Coloca las raíces extendidas en el hoyo, cubre con tierra y presiona suavemente para eliminar bolsas de aire. Deja espacio suficiente entre plantas según su tamaño maduro.
- Riega y cuida las plantas recién divididas. Riega abundantemente después de plantar y mantén la tierra consistentemente húmeda durante las primeras 2-3 semanas. Aplica una capa de mantillo alrededor de las plantas para conservar humedad. Evita fertilizar durante el primer mes para permitir que las raíces se establezcan.