Cómo cultivar una monstera en casa y lograr que crezca espectacular
Las monsteras prosperan en interior con luz brillante indirecta, riego cuando la tierra está seca al tacto y soporte para trepar.
- Elige la ubicación perfecta. Coloca tu monstera cerca de una ventana con luz brillante pero sin sol directo. Una ventana orientada al este o norte es ideal. La luz solar directa quema las hojas, mientras que muy poca luz impide el crecimiento de las características perforaciones. Si solo tienes ventanas con mucho sol, coloca una cortina sheer para filtrar la luz.
- Prepara la tierra adecuada. Usa una mezcla que drene bien pero retenga algo de humedad. Combina tierra para macetas común con perlita y corteza de orquídea en proporción 2:1:1. También puedes agregar un puñado de turba. La monstera necesita tierra que no se encharque pero tampoco se seque completamente entre riegos.
- Riega de forma inteligente. Riega cuando los primeros 2-3 cm de tierra estén secos al meter el dedo. Generalmente esto ocurre cada 7-10 días, pero depende de la temperatura y humedad de tu casa. Riega abundantemente hasta que salga agua por los agujeros de drenaje, luego vacía el platillo después de 30 minutos.
- Instala un soporte para trepar. Las monsteras son trepadoras naturales y necesitan apoyo para desarrollar hojas grandes con perforaciones. Instala un poste de musgo, una rejilla de madera o bambú de al menos 1.5 metros de altura. Ata suavemente los tallos al soporte con hilo suave o alambres plastificados conforme la planta crece.
- Mantén la humedad alta. Las monsteras prefieren humedad del 50-60%. Coloca un humidificador cerca, pon la maceta sobre un platillo con piedras y agua, o agrupa varias plantas juntas. También puedes rociar las hojas ligeramente 2-3 veces por semana, evitando mojar demasiado el centro de la planta.
- Fertiliza durante la temporada de crecimiento. Aplica fertilizante líquido balanceado diluido a la mitad cada 2-3 semanas desde primavera hasta otoño. Durante invierno, fertiliza una vez al mes o suspende completamente. Un exceso de fertilizante quema las raíces, así que siempre diluye más de lo recomendado en la etiqueta.
- Poda y limpia regularmente. Corta hojas amarillas, marrones o dañadas en la base del tallo con tijeras limpias. Limpia las hojas grandes con un paño húmedo cada 2 semanas para remover el polvo y permitir mejor fotosíntesis. Si la planta se vuelve muy grande, puedes podar tallos largos para controlar el tamaño.