Cómo hacer germinar un hueso de aguacate en casa
Clava tres palillos en el hueso de aguacate y colócalo suspendido sobre un vaso con agua hasta que germine, luego trasplántalo a tierra.
- Prepara el hueso de aguacate. Retira con cuidado todo resto de pulpa del hueso lavándolo suavemente con agua tibia. Identifica cuál es la parte superior (más puntiaguda) y la inferior (más ancha y plana). Deja secar el hueso al aire libre durante 24 horas para evitar que se pudra.
- Inserta los palillos de dientes. Clava tres o cuatro palillos de dientes alrededor del hueso, en la parte media, formando ángulos de aproximadamente 45 grados hacia abajo. Los palillos deben quedar firmes pero sin atravesar completamente el hueso. Estos servirán de soporte para mantenerlo suspendido.
- Coloca el hueso en agua. Llena un vaso transparente con agua filtrada o de grifo reposada. Apoya los palillos en el borde del vaso de manera que la mitad inferior del hueso quede sumergida en el agua. La parte puntiaguda debe quedar hacia arriba, fuera del agua.
- Ubica en lugar adecuado. Coloca el vaso en un lugar con luz indirecta, cerca de una ventana pero sin sol directo. La temperatura ideal está entre 20 y 25 grados centígrados. Evita lugares con corrientes de aire frío o calor excesivo.
- Mantén el nivel del agua. Revisa el agua cada 2-3 días y rellénala según sea necesario para mantener la mitad inferior del hueso sumergida. Cambia el agua completamente una vez por semana para evitar que se estanque y aparezcan bacterias.
- Espera la germinación. Ten paciencia, ya que la germinación puede tardar entre 3 y 8 semanas. Primero aparecerá una grieta en la base y luego brotará la raíz principal. Cuando la raíz mida unos 3 centímetros, comenzará a aparecer el brote verde en la parte superior.
- Trasplanta a maceta. Cuando el tallo mida entre 15 y 20 centímetros y tenga varias hojas, trasplanta a una maceta de 20 centímetros de diámetro con tierra para macetas bien drenada. Entierra el hueso hasta la mitad, dejando la parte superior visible.
- Cuidados iniciales de la planta. Riega cuando la tierra esté seca al tacto, sin encharcar. Coloca la maceta en un lugar luminoso pero sin sol directo intenso. Cuando el tallo alcance 30 centímetros, pellizca la punta para fomentar el crecimiento lateral y conseguir una planta más frondosa.