Cómo cultivar albahaca en casa todo el año
La albahaca prospera en interiores con luz brillante, riego moderado y temperaturas entre 18-24°C. Pellizca las flores para mantener las hojas tiernas.
- Prepara el recipiente y sustrato. Elige una maceta de al menos 15 cm de profundidad con agujeros de drenaje. Llénala con tierra para macetas de buena calidad mezclada con compost. La albahaca necesita un suelo bien drenado y rico en nutrientes para desarrollarse correctamente.
- Siembra las semillas o trasplanta. Si usas semillas, esparce 3-4 semillas por maceta a 5 mm de profundidad. Para plantines comprados, trasplántalos cuidadosamente manteniendo el cepellón intacto. Riega suavemente después de plantar para asentar la tierra.
- Ubica en el lugar ideal. Coloca las macetas cerca de una ventana que reciba al menos 6 horas de luz solar directa diariamente. Si no tienes suficiente luz natural, usa una lámpara LED de cultivo a 30 cm de las plantas por 12-14 horas al día.
- Establece un patrón de riego. Riega cuando la superficie de la tierra esté seca al tacto, generalmente cada 2-3 días. El agua debe drenar libremente del fondo de la maceta. La albahaca prefiere humedad constante pero no encharcamiento.
- Mantén la temperatura adecuada. Asegúrate de que la temperatura se mantenga entre 18-24°C. Evita corrientes de aire frío y mantén las plantas alejadas de radiadores o aires acondicionados que puedan crear cambios bruscos de temperatura.
- Poda y cosecha regularmente. Pellizca las puntas de crecimiento y los brotes de flores tan pronto como aparezcan para mantener las hojas tiernas. Cosecha las hojas exteriores primero, cortando justo encima de un par de hojas nuevas para estimular el crecimiento continuo.
- Fertiliza mensualmente. Aplica un fertilizante líquido balanceado diluido a la mitad de la concentración recomendada una vez al mes. La albahaca no necesita mucho alimento, pero un poco de nutrición extra mantiene las plantas vigorosas.