Cómo crear un jardín acuático en maceta

Un jardín acuático en contenedor se crea eligiendo una maceta grande sin drenaje, llenándola con agua y plantando especies acuáticas apropiadas como nenúfares, lotos o plantas flotantes.

  1. Seleccionar el contenedor adecuado. Elige una maceta o contenedor de al menos 40 litros de capacidad, preferiblemente de cerámica vidriada, plástico resistente o fibra de vidrio. Debe ser impermeable, sin agujeros de drenaje. Si tu maceta tiene agujeros, séllalos completamente con silicona acuática. La profundidad mínima debe ser de 30 cm para plantas como nenúfares.
  2. Preparar la ubicación. Coloca el contenedor en un lugar que reciba entre 4 y 6 horas de sol directo al día. Evita zonas con demasiada sombra o sol intenso todo el día. Asegúrate de que el suelo sea firme y nivelado, ya que el agua añadirá mucho peso. Si vas a colocarlo en una terraza, verifica que pueda soportar el peso del contenedor lleno.
  3. Crear capas de sustrato. Coloca en el fondo una capa de 5 cm de grava gruesa o piedras pequeñas para dar estabilidad. Encima, añade una capa de 10-15 cm de tierra especial para plantas acuáticas o tierra de jardín pesada mezclada con compost. Evita tierras con perlita o vermiculita que flotarán. Cubre con una capa final de 2 cm de arena gruesa para evitar que la tierra se disperse.
  4. Llenar con agua. Llena el contenedor lentamente con agua de lluvia o agua del grifo reposada durante 24 horas para eliminar el cloro. Vierte el agua suavemente sobre un plato o papel para no remover el sustrato. Llena hasta dejar 5 cm desde el borde. El agua inicialmente se verá turbia, pero se aclarará en unos días.
  5. Plantar las especies acuáticas. Para nenúfares pequeños o lotos, planta directamente en macetas sumergidas con tierra para acuáticas. Las plantas flotantes como lechugas de agua o jacintos se colocan directamente en la superficie. Las plantas oxigenadoras como elodea se plantan en pequeñas macetas en el fondo. Deja espacio entre plantas para que crezcan.
  6. Establecer el equilibrio del agua. Durante las primeras semanas, el agua puede verse verde por algas microscópicas. Esto es normal. Añade plantas oxigenadoras que competirán con las algas por nutrientes. Evita sobrealimentar con fertilizantes. Cambia parcialmente el agua solo si se ve muy turbia después de dos semanas. La paciencia es clave para lograr agua cristalina.
  7. Mantenimiento regular. Retira hojas muertas y flores marchitas semanalmente para evitar que se descompongan en el agua. En verano, rellenar el agua evaporada con agua reposada. Fertiliza las plantas enraizadas mensualmente con tabletas especiales para acuáticas. En invierno, protege las plantas sensibles al frío trasladando el contenedor a lugar protegido o añadiendo una resistencia para estanques.