Cómo cultivar ajo a partir de un solo diente

Planta dientes de ajo en otoño, enterrándolos a 5 cm de profundidad con la punta hacia arriba, y cosecha los bulbos completos en verano cuando las hojas se sequen.

  1. Selecciona y prepara los dientes de ajo. Elige bulbos de ajo grandes y firmes, preferiblemente variedades locales o de semilla. Separa los dientes justo antes de plantar, manteniendo la piel exterior intacta. Cada diente debe estar firme, sin manchas blandas ni brotes verdes. Descarta los dientes más pequeños del centro, ya que producen bulbos menos desarrollados.
  2. Prepara el suelo y elige la ubicación. Selecciona un área con sol directo y suelo bien drenado. El ajo no tolera el encharcamiento. Afloja la tierra a 20 cm de profundidad y mezcla compost o estiércol maduro. El pH ideal está entre 6.0 y 7.0. Si tu suelo es arcilloso, crea camas elevadas o agrega arena gruesa para mejorar el drenaje.
  3. Planta los dientes en otoño. Planta entre marzo y mayo en el hemisferio sur, o entre octubre y diciembre en el hemisferio norte. Haz agujeros de 5 cm de profundidad y sepáralos 10 cm entre sí, con filas a 30 cm de distancia. Coloca cada diente con la punta hacia arriba y la base hacia abajo. Cubre con tierra suelta y riega ligeramente.
  4. Mantén el cultivo durante el crecimiento. Riega regularmente pero sin encharcar, especialmente durante la formación del bulbo en primavera. Aplica mantillo alrededor de las plantas para conservar humedad y controlar malezas. Quita las flores (escapos) cuando aparezcan para que la planta concentre energía en el bulbo. Fertiliza mensualmente con abono líquido bajo en nitrógeno.
  5. Cosecha y cura los bulbos. Cosecha cuando las hojas inferiores estén amarillas y las superiores aún verdes, generalmente en diciembre-enero. Desentierra cuidadosamente con una horquilla, sacude la tierra y deja secar al sol durante unos días. Luego cuelga en manojos en lugar ventilado y seco por 2-3 semanas antes de almacenar.