Cómo cultivar ajos en el huerto casero
El ajo se planta en otoño separando los dientes y enterrándolos a 5 cm de profundidad en suelo bien drenado, cosechándose en verano cuando las hojas se secan.
- Preparar el suelo y elegir la ubicación. Selecciona un lugar soleado con al menos 6 horas de luz directa. El suelo debe drenar bien y tener pH entre 6.0 y 7.0. Afloja la tierra a 20 cm de profundidad y mezcla compost o estiércol bien descompuesto. El ajo no tolera encharcamientos, así que asegúrate de que el agua no se acumule.
- Seleccionar y preparar los ajos para plantar. Compra cabezas de ajo específicas para siembra o usa ajos orgánicos del mercado. Evita los ajos tratados del supermercado porque pueden no germinar. Separa los dientes justo antes de plantar, manteniendo la piel exterior intacta. Elige los dientes más grandes y sanos, descartando los blandos o dañados.
- Plantar los dientes de ajo. Planta en otoño, entre marzo y mayo en el hemisferio sur. Haz agujeros de 5 cm de profundidad y sepáralos 10-15 cm entre sí, con filas a 30 cm de distancia. Coloca cada diente con la punta hacia arriba y la base hacia abajo. Cubre con tierra y presiona suavemente. Riega ligeramente después de plantar.
- Cuidar durante el crecimiento. Mantén el suelo húmedo pero no empapado, regando cuando los primeros 3 cm de tierra estén secos. Aplica mantillo alrededor de las plantas para conservar humedad y controlar malezas. Fertiliza mensualmente con compost o fertilizante balanceado. Corta las flores que aparezcan para que la planta concentre energía en formar el bulbo.
- Cosechar y curar los ajos. Cosecha cuando las hojas inferiores estén amarillas pero aún queden 5-6 hojas verdes, generalmente en noviembre-diciembre. Desentierra cuidadosamente con una pala. Limpia la tierra suavemente sin quitar las hojas. Cuelga en manojos en lugar ventilado y seco durante 2-3 semanas hasta que las hojas se sequen completamente.