Cómo cultivar hierbas aromáticas en casa

Cultivar hierbas aromáticas en interior es sencillo si eliges las variedades correctas, les proporcionas luz adecuada y mantienes un riego constante pero sin excesos.

  1. Elige las hierbas más fáciles de cultivar. Comienza con albahaca, perejil, cilantro, menta, orégano y cebollín. Estas hierbas se adaptan bien al cultivo interior y crecen rápidamente. Evita el romero y la salvia al principio, ya que necesitan más experiencia.
  2. Selecciona los recipientes apropiados. Usa macetas de al menos 15 cm de profundidad con agujeros de drenaje. Las macetas de barro o cerámica son ideales porque permiten que la tierra respire. Coloca platitos debajo para proteger las superficies del agua.
  3. Prepara la tierra adecuada. Mezcla tierra para macetas de buena calidad con un poco de compost. La tierra debe drenar bien pero retener algo de humedad. Añade perlita si la mezcla se ve muy compacta para mejorar el drenaje.
  4. Ubica las plantas cerca de ventanas soleadas. Las hierbas necesitan al menos 4-6 horas de luz solar directa diariamente. Colócalas en ventanas orientadas al sur o suroeste. Si no tienes suficiente luz natural, instala lámparas LED de cultivo a 15-30 cm de las plantas.
  5. Siembra las semillas o trasplanta plantines. Si usas semillas, siémbralas a la profundidad indicada en el paquete y mantén la tierra húmeda hasta que germinen. Si compras plantines, trasplántalos con cuidado y riega inmediatamente después del trasplante.
  6. Establece un horario de riego. Riega cuando la superficie de la tierra esté seca al tacto, generalmente cada 2-3 días. Riega por la mañana y asegúrate de que el agua drene completamente. Las hierbas prefieren tierra ligeramente húmeda, nunca encharcada.
  7. Pellizca y cosecha regularmente. Pellizca las puntas de crecimiento cuando las plantas tengan 10-15 cm de altura para fomentar un crecimiento más frondoso. Cosecha las hojas exteriores primero y siempre deja al menos dos tercios de la planta para que siga creciendo.