Cómo cultivar hortensias en tu jardín
Las hortensias prosperan en suelo bien drenado, con riego abundante y ubicación de media sombra. El color de las flores depende del pH del suelo.
- Elige la ubicación correcta. Selecciona un lugar que reciba sol matutino y sombra por la tarde. Las hortensias necesitan protección del sol intenso del mediodía que puede quemar sus hojas delicadas. El área debe estar protegida de vientos fuertes pero con buena circulación de aire para prevenir enfermedades fúngicas.
- Prepara el suelo adecuadamente. Afloja la tierra hasta 40 centímetros de profundidad y mezcla abundante materia orgánica como compost o humus de lombriz. El suelo debe drenar bien pero retener humedad. Si tienes tierra arcillosa, añade arena gruesa y perlita para mejorar el drenaje. Para suelos arenosos, incorpora más materia orgánica para retener humedad.
- Planta en el momento adecuado. La mejor época para plantar es en otoño o inicio de primavera cuando las temperaturas son templadas. Cava un hoyo del doble del ancho del cepellón pero de la misma profundidad. Coloca la planta de modo que la superficie del cepellón quede al nivel del suelo. Rellena con tierra mejorada y riega abundantemente.
- Establece un programa de riego. Riega profundamente 2-3 veces por semana en lugar de riegos superficiales diarios. El suelo debe mantenerse húmedo pero nunca encharcado. En verano, incrementa la frecuencia si las hojas se ven marchitas por las mañanas. Aplica agua directamente al suelo, evitando mojar las hojas para prevenir enfermedades.
- Fertiliza regularmente. Aplica un fertilizante balanceado 10-10-10 cada 6-8 semanas durante la temporada de crecimiento. En primavera, añade una capa de compost alrededor de la base. Para intensificar los colores, aplica sulfato de aluminio para flores azules o cal para flores rosadas. Suspende la fertilización 6-8 semanas antes de la primera helada esperada.
- Poda en el momento correcto. Poda inmediatamente después de la floración, antes de que se formen los capullos del año siguiente. Retira las flores marchitas cortando hasta el primer par de hojas sanas. Elimina ramas muertas, débiles o que se crucen. Para rejuvenecer plantas viejas, corta un tercio de las ramas más antiguas hasta la base cada año durante tres años.
- Protege durante el invierno. Aplica una capa gruesa de mantillo alrededor de la base antes de las primeras heladas. En zonas muy frías, envuelve la planta con arpillera o malla antihelada. No cortes las ramas en otoño ya que ofrecen protección natural. En macetas, mueve las plantas a un lugar protegido o envuelve el recipiente con material aislante.