Cómo cultivar lavanda en cualquier clima

La lavanda se puede cultivar en cualquier clima eligiendo la variedad correcta y ajustando las condiciones de cultivo según tu zona climática.

  1. Selecciona la variedad adecuada para tu clima. Para climas fríos elige lavanda inglesa (Lavandula angustifolia) que resiste hasta -20°C. En climas cálidos y húmedos usa lavanda francesa (Lavandula dentata) o española (Lavandula stoechas). Para zonas áridas, la lavanda híbrida (Lavandín) funciona perfectamente. Consulta tu zona de rusticidad antes de comprar.
  2. Prepara el suelo con drenaje perfecto. Mezcla tierra de jardín con arena gruesa y grava en partes iguales. La lavanda odia el encharcamiento, así que el agua debe drenar completamente en 30 minutos. Si tu suelo es arcilloso, cultiva en macetas grandes o crea camas elevadas de 20 cm de altura mínimo.
  3. Elige la ubicación más soleada disponible. Busca el lugar con más horas de sol directo en tu jardín, mínimo 6 horas diarias. En climas muy calurosos, un poco de sombra por la tarde no daña. Si vives en apartamento, coloca las macetas en la ventana o balcón con mayor exposición solar.
  4. Planta en la época correcta. En climas templados planta en primavera después de las últimas heladas. En climas tropicales planta al inicio de la época seca. En zonas frías, planta 6 semanas antes de la primera helada para que se establezca. Deja 60 cm entre plantas para buena circulación de aire.
  5. Riega poco pero de forma inteligente. Riega profundamente una vez por semana los primeros 3 meses, luego reduce a cada 15 días. En climas húmedos, riega solo cuando la tierra esté seca 5 cm de profundidad. En invierno, riega una vez al mes o menos. El exceso de agua mata más lavandas que la sequía.
  6. Adapta el cuidado según tu clima. En climas fríos, cubre con mulch seco en invierno y poda en primavera. En climas húmedos, asegura circulación de aire y poda más frecuentemente. En climas secos, sombreado ligero en verano y riego más regular los primeros años. En interiores, usa macetas grandes y ventila regularmente.
  7. Poda para mantener forma y salud. Corta un tercio de la planta después de la floración principal. Nunca cortes la madera vieja sin hojas. En climas fríos poda en primavera, en climas cálidos puedes podar dos veces al año. Usa tijeras limpias y haz cortes limpios sobre yemas verdes.