Cómo cultivar cebollas desde bulbillos

Planta los bulbillos de cebolla en primavera en tierra bien drenada, enterrándolos con la punta hacia arriba a 2-3 cm de profundidad. Riega moderadamente y cosecha en 4-5 meses cuando las hojas se pongan amarillas.

  1. Preparar el terreno. Elige un lugar soleado con al menos 6 horas de luz directa. Remueve la tierra hasta 20 cm de profundidad y añade compost o estiércol bien descompuesto. La tierra debe drenar bien porque las cebollas no toleran el encharcamiento. Si tu suelo es arcilloso, mezcla arena gruesa para mejorar el drenaje.
  2. Seleccionar y revisar los bulbillos. Elige bulbillos firmes del tamaño de una cereza, sin manchas blandas ni signos de putrefacción. Los bulbillos más pequeños dan cebollas más grandes. Evita los que tengan brotes verdes largos ya que pueden subirse a flor prematuramente. Planta inmediatamente después de comprarlos para mejores resultados.
  3. Plantar los bulbillos. Haz surcos de 2-3 cm de profundidad separados por 25-30 cm. Coloca cada bulbillo con la punta hacia arriba, dejando apenas visible la coronilla en la superficie. Mantén una distancia de 10-15 cm entre bulbillos. Cubre ligeramente con tierra suelta y presiona suavemente alrededor de cada planta.
  4. Regar y mantener. Riega suavemente después de plantar y mantén la tierra húmeda pero no empapada durante las primeras semanas. Una vez establecidas, riega solo cuando la superficie esté seca. Retira las malas hierbas regularmente ya que compiten por nutrientes. Aplica un fertilizante balanceado cada 3-4 semanas.
  5. Cuidados durante el crecimiento. Afloja la tierra alrededor de las plantas con cuidado para no dañar las raíces superficiales. Si aparecen tallos florales, córtalos inmediatamente para que la energía se concentre en el bulbo. Reduce el riego gradualmente cuando las hojas empiecen a ponerse amarillas en la parte inferior.
  6. Cosechar las cebollas. Cosecha cuando las hojas superiores se pongan amarillas y se doblen, normalmente entre julio y agosto. Afloja la tierra alrededor del bulbo y tira suavemente. Déjalas secar al sol durante unos días antes de almacenar en lugar fresco y seco con buena ventilación.