Cómo cultivar peonías exitosamente en tu jardín
Las peonías necesitan suelo bien drenado, exposición al sol y plantarse a poca profundidad para florecer abundantemente año tras año.
- Elige la ubicación perfecta. Selecciona un lugar que reciba al menos 6 horas de sol directo al día. Las peonías necesitan espacio para crecer, así que deja al menos un metro entre cada planta. Evita zonas donde se acumule agua después de llover, ya que las raíces se pudren fácilmente con el encharcamiento.
- Prepara el suelo adecuadamente. Afloja la tierra hasta 45 centímetros de profundidad y mezcla compost o estiércol bien descompuesto. El suelo debe drenar bien pero retener algo de humedad. Si tu tierra es muy arcillosa, añade arena gruesa o perlita para mejorar el drenaje. El pH ideal está entre 6.0 y 7.0.
- Planta con la profundidad correcta. Excava un hoyo del doble del ancho del cepellón y de la misma profundidad. Los ojos o brotes de la peonía deben quedar a máximo 5 centímetros bajo la superficie del suelo. Si los plantas más profundo, tendrás muchas hojas pero pocas flores. Rellena con la tierra preparada y riega suavemente.
- Establece un riego consistente. Riega profundamente una vez por semana durante la temporada de crecimiento, proporcionando unos 3 centímetros de agua. Riega directamente al suelo, evitando mojar las hojas para prevenir enfermedades fúngicas. Reduce el riego después de la floración pero no dejes que se sequen completamente.
- Alimenta en primavera. Aplica un fertilizante balanceado 10-10-10 alrededor de la base de la planta cuando aparezcan los primeros brotes en primavera. Esparce una capa de compost de 5 centímetros alrededor de la planta, manteniendo el material orgánico alejado del tallo principal.
- Proporciona soporte durante la floración. Instala aros de soporte o estacas cuando las plantas alcancen 30 centímetros de altura. Las flores de peonía son pesadas y pueden doblar los tallos, especialmente después de la lluvia. Coloca los soportes temprano para que la planta crezca naturalmente a través de ellos.
- Corta las flores marchitas. Retira las flores gastadas cortando justo arriba del primer conjunto de hojas fuertes. Esto evita que la planta desperdicie energía produciendo semillas. Deja el follaje intacto hasta que se vuelva amarillo en otoño, ya que las hojas alimentan las raíces para la floración del próximo año.
- Prepara para el invierno. Corta los tallos a nivel del suelo después de la primera helada fuerte cuando el follaje esté completamente amarillo. Retira y desecha todos los restos de plantas para prevenir enfermedades. Aplica una capa ligera de mantillo, pero no cubras directamente sobre la corona de la planta.