Cómo cultivar girasoles en tu jardín
Los girasoles necesitan sol directo, suelo bien drenado y espacio suficiente. Siembra las semillas en primavera después de la última helada y riega regularmente hasta que se establezcan.
- Elige la ubicación perfecta. Busca un área que reciba al menos 6-8 horas de sol directo al día. Los girasoles necesitan mucha luz solar para crecer altos y fuertes. Asegúrate de que el espacio tenga buena circulación de aire y esté protegido de vientos muy fuertes que puedan tumbar las plantas cuando crezcan.
- Prepara el suelo. Afloja la tierra hasta 45 cm de profundidad y mezcla compost o abono orgánico. Los girasoles prefieren suelo bien drenado con pH entre 6.0 y 7.5. Si tu suelo es muy arcilloso, agrega arena gruesa o perlita para mejorar el drenaje. El suelo debe estar suelto para que las raíces puedan penetrar fácilmente.
- Siembra las semillas. Planta las semillas después de que pase el riesgo de heladas, cuando la temperatura del suelo esté sobre 10°C. Haz hoyos de 2-3 cm de profundidad y coloca una semilla por hoyo. Deja 30-45 cm entre plantas para variedades pequeñas y hasta 90 cm para girasoles gigantes. Cubre ligeramente con tierra suelta.
- Riega correctamente. Mantén el suelo húmedo pero no encharcado durante la germinación, que ocurre entre 7-14 días. Una vez establecidas las plantas, riega profundamente 2-3 veces por semana en lugar de riegos ligeros diarios. Aplica agua en la base de la planta, evitando mojar las hojas para prevenir enfermedades.
- Fertiliza durante el crecimiento. Aplica fertilizante balanceado cada 3-4 semanas durante la temporada de crecimiento. Cuando las plantas midan 30 cm de altura, cambia a un fertilizante bajo en nitrógeno y alto en fósforo para promover la floración. Evita el exceso de nitrógeno que produce muchas hojas pero pocas flores.
- Entutora las plantas altas. Coloca estacas o tutores cuando las plantas alcancen 90 cm de altura, especialmente para variedades que superan los 2 metros. Usa amarres suaves como tela o cuerda para no dañar el tallo. Ata la planta en varios puntos conforme crece para darle soporte adecuado contra el viento.
- Protege de plagas. Vigila la aparición de pulgones, caracoles y babosas. Usa jabón insecticida para pulgones y retira manualmente caracoles y babosas. Coloca mallas sobre las cabezas florales maduras para proteger las semillas de pájaros si planeas cosecharlas.