Cómo cultivar tomates en casa paso a paso

Los tomates necesitan tierra rica en nutrientes, riego constante sin encharcar, al menos 6 horas de sol directo y temperaturas entre 18-25°C para crecer exitosamente.

  1. Prepara la tierra. Mezcla tierra de jardín con compost o humus de lombriz en proporción 2:1. La tierra debe drenar bien pero retener humedad. Si plantas en macetas, usa recipientes de al menos 40 cm de profundidad con agujeros de drenaje.
  2. Elige las semillas o plantines. Para principiantes, compra plantines de 4-6 semanas en el vivero. Si prefieres semillas, elige variedades adaptadas a tu clima: tomate cherry para espacios pequeños, tomate perita para salsas, o tomate redondo para ensaladas.
  3. Planta en el momento correcto. Planta después de la última helada cuando la temperatura nocturna se mantenga sobre 10°C. Haz hoyos de 15 cm de profundidad, separados por 60 cm entre plantas. Entierra el tallo hasta las primeras hojas verdaderas.
  4. Instala tutores. Coloca cañas de bambú o tutores de 1.5 metros junto a cada planta al momento de plantar. Ata la planta con tiras de tela suave conforme crezca, sin apretar demasiado el tallo.
  5. Riega correctamente. Riega profundamente 2-3 veces por semana en la base de la planta, evitando mojar las hojas. La tierra debe estar húmeda pero no encharcada. Usa mantillo alrededor de la planta para conservar humedad.
  6. Fertiliza regularmente. Aplica fertilizante rico en fósforo cada 15 días durante la floración. Una vez que aparezcan los primeros tomates, cambia a fertilizante rico en potasio. Puedes usar té de compost casero como alternativa natural.
  7. Poda y mantén. Retira los brotes que crecen entre el tallo principal y las ramas (chupones) para concentrar la energía en los frutos. Quita las hojas amarillas o enfermas inmediatamente.
  8. Cosecha en el momento ideal. Los tomates están listos cuando cambian de color pero aún están firmes. Puedes cosecharlos verdes y madurarlos en casa envueltos en papel periódico si viene mal tiempo.