Cómo limpiar los rieles y desagües de las ventanas

Limpia los rieles con aspiradora, cepillo de dientes viejo y paño húmedo. Despeja los desagües con alambre fino o aire comprimido.

  1. Abre completamente la ventana. Desliza la ventana hacia arriba o hacia un lado para exponer completamente los rieles inferiores. Si tienes ventanas de guillotina, baja la hoja superior también para acceder a todos los rieles.
  2. Aspira los residuos gruesos. Usa la boquilla estrecha de la aspiradora para succionar tierra, hojas, insectos muertos y otros residuos grandes de los rieles. Pasa varias veces por todas las esquinas y hendiduras.
  3. Cepilla la suciedad incrustada. Toma un cepillo de dientes viejo y restriega enérgicamente los rieles para aflojar la mugre pegada. Presta especial atención a las esquinas donde se acumula más suciedad.
  4. Limpia con paño húmedo. Humedece un trapo con agua tibia y una gota de detergente líquido. Limpia todos los rieles de lado a lado, enjuagando el trapo frecuentemente. Para esquinas difíciles, envuelve el trapo alrededor de un destornillador plano.
  5. Localiza los orificios de desagüe. Busca pequeños agujeros en la parte inferior del marco exterior de la ventana, generalmente en las esquinas. Estos son los desagües que permiten que escape el agua de lluvia.
  6. Despeja los desagües obstruidos. Inserta un alambre delgado o clip enderezado en cada orificio y muévelo suavemente para desalojar residuos. También puedes usar aire comprimido en ráfagas cortas desde adentro hacia afuera.
  7. Prueba el drenaje. Vierte una pequeña cantidad de agua en el riel exterior. Debe escurrir por los desagües en segundos. Si se empoza, repite la limpieza de los orificios hasta que fluya libremente.
  8. Lubrica las partes móviles. Aplica una pequeña cantidad de lubricante en aerosol o aceite 3-en-1 a los rieles donde se desliza la ventana. Abre y cierra la ventana varias veces para distribuir el lubricante uniformemente.