Cómo limpiar ventanas sin que queden rayas
Para limpiar ventanas sin rayas, usa agua tibia con unas gotas de lavavajillas, limpia con movimientos de arriba hacia abajo y seca inmediatamente con una escobilla de goma o papel periódico.
- Prepara la solución limpiadora. Mezcla agua tibia en un balde con unas gotas de lavavajillas neutro. Evita usar demasiado jabón porque dejará residuos. También puedes agregar una cucharada de vinagre blanco para mayor brillo. El agua debe estar tibia, no caliente, para evitar que se evapore demasiado rápido.
- Retira el polvo y suciedad suelta. Usa un cepillo suave o aspiradora para quitar telarañas, polvo acumulado y suciedad de los marcos y esquinas. Esto evita que la mugre se esparza por el vidrio durante la limpieza. Presta especial atención a los rieles inferiores donde se acumula más suciedad.
- Aplica la solución con esponja o trapo. Sumerge una esponja limpia en la solución y escúrrela bien. Limpia toda la superficie del vidrio desde arriba hacia abajo, cubriendo cada centímetro. No dejes que la solución se seque sobre el vidrio, especialmente en días soleados o con viento.
- Retira el agua con escobilla de goma. Coloca la escobilla en la esquina superior de la ventana y deslízala hacia abajo en una línea recta y continua. Después de cada pasada, limpia la goma con un trapo húmedo para evitar que arrastre suciedad. Superpone ligeramente cada pasada para no dejar líneas.
- Seca los bordes y marcos. Con un paño limpio y seco, limpia inmediatamente cualquier gota de agua que haya quedado en los marcos, alféizar y bordes del vidrio. Esto previene manchas de agua y daños en la madera o metal de los marcos.