Cómo instalar un sistema de riego por goteo
El riego por goteo es la mejora más efectiva para un jardín sano y de bajo mantenimiento. A diferencia de los rociadores que pierden agua por evaporación y viento, los sistemas de goteo entregan agua directamente al suelo donde viven las raíces. Cuando se hace bien, el tubo queda oculto bajo el mantillo y tus plantas crecen de manera uniforme, lo que resulta en sistemas radiculares más profundos y menos presión de malezas. Instalar este sistema requiere una planificación cuidadosa pero muy pocas herramientas especializadas. Básicamente, estás construyendo una red de baja presión que imita un remojo constante y lento en lugar de un diluvio. El secreto de un sistema duradero es la filtración y regulación de presión adecuadas; ignora esos dos componentes y pasarás tus veranos reemplazando emisores reventados y líneas obstruidas.
- Dibuja la ruta del agua. Dibuja tus bancales de jardín en papel, identificando la ubicación de tu fuente de agua. Mide la longitud total del recorrido que hará el tubo y marca dónde cada planta recibirá un emisor.
- Sella primero la fuente. Conecta un preventor de reflujo, un regulador de presión de 25 PSI y un filtro de malla directamente a tu grifo de jardín. Enrosca estos componentes a mano para evitar agrietar la carcasa de plástico.
- Ruta la línea principal. Desenrolla tu tubo de polietileno de 1/2 pulgada a lo largo de las hileras o alrededor de la base de tus plantas. Usa estacas de paisajismo de plástico para fijar firmemente el tubo al suelo para que no se mueva con vientos fuertes o calor.
- Coloca cada emisor. Usa una herramienta perforadora para crear aberturas en el tubo principal en tus ubicaciones marcadas. Inserta los emisores directamente en los agujeros o usa trozos cortos de tubo de 1/4 de pulgada para tender el puente desde la línea principal hasta la base de la planta.
- Limpia las líneas primero. Antes de tapar los extremos, abre el agua durante 30 segundos para permitir que el agua corra a través del tubo abierto. Esto elimina cualquier residuo o virutas de plástico sobrantes del corte y perforación de las líneas.
- Prueba cada conexión. Sella los extremos de tu tubo usando tapones de extremo en 'figura de ocho' o tapones de extremo de compresión. Una vez tapados, abre el agua lentamente para comprobar si hay fugas en cada punto de conexión.