Cómo instalar un sistema de riego por goteo

El riego por goteo es la mejora más efectiva para un jardín sano y de bajo mantenimiento. A diferencia de los rociadores que pierden agua por evaporación y viento, los sistemas de goteo entregan agua directamente al suelo donde viven las raíces. Cuando se hace bien, el tubo queda oculto bajo el mantillo y tus plantas crecen de manera uniforme, lo que resulta en sistemas radiculares más profundos y menos presión de malezas. Instalar este sistema requiere una planificación cuidadosa pero muy pocas herramientas especializadas. Básicamente, estás construyendo una red de baja presión que imita un remojo constante y lento en lugar de un diluvio. El secreto de un sistema duradero es la filtración y regulación de presión adecuadas; ignora esos dos componentes y pasarás tus veranos reemplazando emisores reventados y líneas obstruidas.

  1. Dibuja la ruta del agua. Dibuja tus bancales de jardín en papel, identificando la ubicación de tu fuente de agua. Mide la longitud total del recorrido que hará el tubo y marca dónde cada planta recibirá un emisor.
  2. Sella primero la fuente. Conecta un preventor de reflujo, un regulador de presión de 25 PSI y un filtro de malla directamente a tu grifo de jardín. Enrosca estos componentes a mano para evitar agrietar la carcasa de plástico.
  3. Ruta la línea principal. Desenrolla tu tubo de polietileno de 1/2 pulgada a lo largo de las hileras o alrededor de la base de tus plantas. Usa estacas de paisajismo de plástico para fijar firmemente el tubo al suelo para que no se mueva con vientos fuertes o calor.
  4. Coloca cada emisor. Usa una herramienta perforadora para crear aberturas en el tubo principal en tus ubicaciones marcadas. Inserta los emisores directamente en los agujeros o usa trozos cortos de tubo de 1/4 de pulgada para tender el puente desde la línea principal hasta la base de la planta.
  5. Limpia las líneas primero. Antes de tapar los extremos, abre el agua durante 30 segundos para permitir que el agua corra a través del tubo abierto. Esto elimina cualquier residuo o virutas de plástico sobrantes del corte y perforación de las líneas.
  6. Prueba cada conexión. Sella los extremos de tu tubo usando tapones de extremo en 'figura de ocho' o tapones de extremo de compresión. Una vez tapados, abre el agua lentamente para comprobar si hay fugas en cada punto de conexión.