Purgar radiadores para una eficiencia de calefacción óptima
Los radiadores a menudo desarrollan un punto frío persistente en la parte superior porque el aire atrapado impide que el agua caliente circule por toda la superficie metálica. Cuando tu sistema empieza a hacer clic o silbar, o si la parte superior de la unidad permanece fría mientras que las tuberías de abajo están hirviendo, tienes un bloqueo de aire que necesita ser purgado. Realizar esta tarea es simple pero requiere precisión para evitar fugas o quemaduras. Si se hace bien, tu hogar recupera un calor uniforme y la caldera deja de luchar contra una resistencia innecesaria, extendiendo la vida útil de todo tu sistema de calefacción hidrónica.
- Primero, apaga el calor. Apaga completamente tu caldera o sistema de calefacción. Deja que los radiadores se enfríen durante al menos treinta minutos para no correr el riesgo de rociarte con agua hirviendo.
- Encuentra tu objetivo. Busca la válvula de purga ubicada en la esquina superior del radiador, generalmente opuesta al control del termostato. Parece una pequeña tuerca cuadrada o ranurada colocada dentro de una carcasa metálica circular.
- Atrapa cada gota. Coloca un trapo seco o una toalla doblada directamente debajo de la válvula. Mantén un pequeño cuenco o taza presionado contra la pared justo debajo de la válvula para recoger cualquier goteo.
- Libera el aire atrapado. Inserta tu llave de radiador o destornillador plano en la válvula. Gírala lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj aproximadamente de un cuarto a media vuelta hasta que escuches un silbido de aire escapando.
- Sella cuando fluya agua. Mantén la válvula abierta hasta que el silbido se detenga y comience a salir un chorro constante de agua. Inmediatamente aprieta la válvula en el sentido de las agujas del reloj para detener el flujo.
- Restaura la presión del sistema. Una vez que todos los radiadores estén purgados, regresa a tu caldera y verifica el manómetro de presión. Es posible que necesites rellenar la presión del sistema si ha bajado significativamente durante el proceso de purga.