Cómo plantar plantas perennes
La jardinería es el acto de invertir en un futuro que no verás hasta dentro de unas temporadas. Las plantas perennes son la columna vertebral de un paisaje resistente, regresando año tras año para recompensar tu esfuerzo inicial con color y textura confiables. Hacerlo bien significa respetar la biología latente de la planta y preparar el terreno antes de poner una pala en la tierra. Los grandes resultados provienen de la paciencia durante la fase de plantación. Si excavas un hoyo demasiado pequeño o entierras el cuello de la planta, estás invitando a la pudrición y al crecimiento atrofiado. Una planta perenne bien plantada debe verse como si hubiera vivido en su nuevo lugar durante meses, no horas, firmemente anclada y rodeada de tierra que acoge raíces profundas y extendidas.
- Acondicionar y limpiar el suelo. Retira todas las malas hierbas y el césped del área de plantación para evitar la competencia por los nutrientes. Trabaja los primeros 15 cm de tierra con una horca de jardín para aflojarla, mezclando unos centímetros de compost para mejorar el drenaje.
- Lograr la profundidad exacta. Coloca la planta en su maceta junto al hoyo preparado. El hoyo debe tener exactamente la misma profundidad que la maceta y el doble de ancho, asegurando que la parte superior del cepellón quede perfectamente al ras con el nivel del suelo circundante.
- Aflojar las raíces enredadas. Aprieta suavemente los lados de la maceta de plástico para liberar la planta. Si las raíces están muy enrolladas o dando vueltas en el fondo, usa los dedos para separarlas suavemente hacia afuera para que puedan crecer hacia el suelo circundante.
- Asentar la planta firmemente. Coloca la planta en el centro del hoyo. Rellena los huecos alrededor del cepellón con tierra nativa, apisonando con las manos para eliminar cualquier bolsa de aire grande que pueda secar las raíces.
- Saturar la zona de la raíz. Riega el área inmediatamente y a fondo, dejando que el agua se absorba y luego regando de nuevo. Esto asienta la tierra alrededor de la zona de la raíz y elimina las bolsas de aire persistentes.
- Mantillo para la salud a largo plazo. Extiende una capa de 5 cm de mantillo orgánico, como corteza triturada, alrededor de la base de la planta. Mantén el mantillo a unos centímetros del tallo real para prevenir problemas fúngicos.